jueves, 14 de junio de 2007

CONTRACTURA MUSCULAR

¿QUÉ ES LA CONTRACTURA MUSCULAR?

Una contractura muscular se produce porque los músculos se contraen de forma involuntaria y persistente.

Suele ser dolorosa pero no reviste gravedad, y obedece a causas tan diversas como las temperaturas extremas, la acción de ciertos fármacos o la acumulación local de ácidos láctico, ocasionada por esfuerzos inusuales.

La contractura aparece esencialmente cuando se exige al músculo un trabajo superior al que puede realizar, ya sea intenso y puntual como un esfuerzo excesivo o mantenido y menos intenso como mantener durante unas horas una postura inadecuada.

Por otra parte, algunas anomalías de la columna vertebral o desequilibrios de la musculatura favorecen que unos grupos musculares estén trabajando constantemente más de lo necesario, lo que les predispone a contracturarse.

SÍNTOMAS

Una distensión excesiva, o un traumatismo directo, pueden provocar lesiones en los tejidos musculares o en las articulaciones. El tejido lesionado se repara en pocos días o, en los casos más graves, en dos o tres semanas, desapareciendo el dolor y la dificultad para moverse.

En algunos casos se desarrollan adherencias entre tejidos, que en condiciones normales se deslizan con facilidad el uno sobre el otro, y el dolor y la regidez muscular se prolongan durante más tiempo.

Cuando se produce una inflamación, la propia lesión estimula el aporte sanguíneo con el cual el organismo repara el tejido lesionado; esto produce un foco inflamatorio en el que se concentran una serie de células y sustancias sanguíneas que, una vez finalizado el proceso repador, han de ser reabsorbidas por el flujo circulatorio.

Para que la curación sea mas rápida y correcta se deberá recurrir a la fisioterapia para devolver la elasticidad y la fuerza a los músculos.

La contractura muscular causa dolor de espalda por varios mecanismos:

  • La contractura de un músculo activa directamente los nervios del dolor que están en él, desencadenando dolor de espalda.
  • El músculo contracturado puede comprimir la arteria, disminuyendo su riego sanguíneo. En esa situación se forma un círculo vicioso porque el músculo con menos riego tiende a contracturarse más fácilmente y, además, la falta de sangre activa más los nervios del dolor. Si esa situación se mantiene un período prolongado o se repite con frecuencia, el músculo se contractura cada vez con mayor facilidad. En esa situación, hacer el ejercicio físico adecuado es fundamental para romper esa tendencia
TIPOS DE CONTRACTURAS

Existen dos tipos de contracturas musculares:
  • las que aparecen cuando se está realizando un ejercicio

  • las que se presentan con posterioridad al esfuerzo.
-->Durante el esfuerzo:

Se deben a la acumulación de productos metabólicos en el interior del tejido muscular. Cuando un músculo empieza a trabajar requiere energía, que se aporta por el flujo sanguíneo que transporta los nutrientes obtenidos de la alimentación; estas sustancias reaccionan con el oxígeno en el interior del músculo y desprenden la energía necesaria para la contracción de las fibras musculares.
Por medio del flujo sanguíneo se oxigenan y alimentan los músculos, y se eliminan las sustancias tóxicas resultantes. Cuando se realiza un movimiento intenso e inesperado ocurre que, por un lado, los vasos sanguíneos no están desarrollados o dilatados lo suficiente como para poder nutrir el músculo que trabaja y, por otro, son insuficientes para limpiar las fibras musculares de los desechos tóxicos que producen; cuando se liberan estos elementos tóxicos provocan, al propio tiempo, dolor y contracturas en el músculo afectado.

-->Tras el esfuerzo:

Otra forma también frecuente de contractura es la que aparece después del ejercicio físico, por lo general provocada porque alguna de las fibras musculares ha sido distendida o sometida a un trabajo excesivo.

PREVENCIÓN

Para prevenir las contracturas es aconsejable practicar ejercicios desde la juventud y mantenerlos, de forma más moderada, durante la madurez.

También es recomendable realizar un calentamiento previo a cualquier actividad deportiva o esfuerzo extremo y un estiramiento posterior a ellas.

TRATAMIENTO

La fisioterapia facilita la recuperación de este tipo de lesiones. Uno de los elementos más útiles en los casos de contracturas son los masajes, ya que facilitan la recuperación de la movilidad y ayudan a aliviar el dolor.

El masaje actúa de dos formas:
  • Evita que se formen adherencias en el foco inflamatorio, y puede eliminar las de formación reciente.

  • La fricción que proporciona el masaje aumenta el flujo sanguíneo, lo que favorece y acelera la reparación de los tejidos.

Realizar un calentamiento antes de la práctica de cualquier actividad física disminuye la posibilidad de que se presenten lesiones musculares y calambres.

2 comentarios:

Nacho dijo...

Saludos. Me gustaría conocer el/los estudio/s donde se confirma la relación positiva contractura y acumulación de Ac.Láctico. Si pueden darme alguna referencia les estaría muy agradecido.

Anónimo dijo...

HJustto say thank you for this interesting article! =) Peace, Joy.